nº23
Decidí esperarte en ese lugar
Donde los sueños no despertaban.
Yo, no fui capaz de distinguir, fantasía y realidad.
No supe discernir si mi sentir
Se acomodaba en mi alma
O quizás navegaba e el mundo de mis propios sueños.
Pensé estar enamorada
Y constantemente abría mis manos
Para recoger ilusiones deseadas
Y en éste, mi sueño
Sentí un corazón adicto a tu cariño.
Pensé estar envuelta ene.
Y pasear por la vida ataviada de lo que muchos llaman felicidad
Pero me di cuenta de que en ese mundo
Los sueños si despertaban,
Que mis manos se hallaban vacías
Y que en el fondo no deseaba haberme enamorado.
No era por tu cariño por el que estaba envuelta
Si no más bien me sentía arropada
Por un manto de soledad acrisolada y tan certera
No había calor y sentina como el frío
Se aposentaba en mi desaliñado sueño.
No sé, quizás en el fondo
Hubiese deseado seguir en ese placido lugar de sueños
Aún sabiendo que seguiría soñando pero sola,
Que tus ojos no se cerrarían con los míos
Y que en el fondo, tu mundo estaba asilado y distante.
Ahora después de reconciliarme con mi corazón
Dejaré de esperarte en ese mundo
Dónde dicen que los sueños nunca despiertan
Donde los sueños no despertaban.
Yo, no fui capaz de distinguir, fantasía y realidad.
No supe discernir si mi sentir
Se acomodaba en mi alma
O quizás navegaba e el mundo de mis propios sueños.
Pensé estar enamorada
Y constantemente abría mis manos
Para recoger ilusiones deseadas
Y en éste, mi sueño
Sentí un corazón adicto a tu cariño.
Pensé estar envuelta ene.
Y pasear por la vida ataviada de lo que muchos llaman felicidad
Pero me di cuenta de que en ese mundo
Los sueños si despertaban,
Que mis manos se hallaban vacías
Y que en el fondo no deseaba haberme enamorado.
No era por tu cariño por el que estaba envuelta
Si no más bien me sentía arropada
Por un manto de soledad acrisolada y tan certera
No había calor y sentina como el frío
Se aposentaba en mi desaliñado sueño.
No sé, quizás en el fondo
Hubiese deseado seguir en ese placido lugar de sueños
Aún sabiendo que seguiría soñando pero sola,
Que tus ojos no se cerrarían con los míos
Y que en el fondo, tu mundo estaba asilado y distante.
Ahora después de reconciliarme con mi corazón
Dejaré de esperarte en ese mundo
Dónde dicen que los sueños nunca despiertan
3 comentarios
alma -
Pero la poesia si que no puede esperae, me gusto mucho poeta.
saluos y un abrazo
alma
elisa de cremona -
un beso
Brisa -